http://www.diariouno.com.ar/mendoza/El-papa-Francisco-designo-a-Monseor-Buenanueva-como-Obispo
Viernes, 31 de mayo de 2013
Un personaje que nunca se comprometió con la verdad.
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por MDZ Sociedad
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Los abusos sexuales que la Justicia está investigando en el seno de la Iglesia mendocina, habrían sucedido en 1998 en la parroquia Nuestra Señora del Carmen ubicada en San Martín, por parte de un vicario en ese momento, luego sacerdote a un joven llamado Iván.
El viernes 30 de diciembre pasado declaró un nuevo testigo en la causa, se trata de Andrés Gioeni, un testigo presencial que fue sacerdote con un prometedor futuro en la Iglesia local, pero luego se alejó del clero por decisión personal. Gioeni estuvo en la parroquia en San Martín en el año 99.
En su declaración afirmó conocer a Iván, supuesta víctima de abusos por parte del vicaro, a quien denominaremos J. ya que el caso está en la etapa de investigación civil. El testigo afirmó que "tuve conocimiento por los medios (del caso de supuesto abuso). Tiene que haber sido en el tiempo que estuvo, (J.) en la parroquia que coincidió prácticamente con el mío, llegamos juntos a la parroquia con el padre Sergio Martín, el padre Gastón Peroni, y (J.), los cuatro. Creo que el padre Gastón Peroni ya estaba en la parroquia", asegura en su declaración. "A nosotros nos ordenaron juntos, J. se quedó un tiempo en la parroquia y yo fui trasladado a la Virgen Niña. Sí, claro, el autor de los presuntos abusos fue ordenado sacerdote para esa época, para la diócesis de Mendoza".
Y continúa diciendo en su declaración que " Yo fui citado por el Arzobispado de Mendoza, hace más o menos once años atrás. Hasta ahí es lo que puedo decir, es lo que me comprometo a decir al respecto, ya que cuando fui citado juré silencio sobre lo que ahí se dijo y sobre quienes me tomaron declaración". " Sí, sé que lo enviaron a otra parroquia (a J.), pero como siempre pasa en estos casos, nunca se dice el motivo, o se inventa algún otro" sostuvo Gioeni.
El defensor de Iván, le preguntó luego si fue testigo de otros supuestos abusos por parte de J. y el hombre contestó: " No como sacerdote, pero si pude presenciar varias personas menores a él a las que cautivaba, en distintas parroquias, para "obligarlas" a hacerles un seguimiento psicológico. Estuve como seminarista en la parroquia de la Santa Cruz en Las Heras, y ahí él también tenía su círculo de "seguidores". Como sacerdote yo no seguí, de hecho me fui de la diócesis. Pero si la pregunta es más amplia, y se retrotrae al pasado de J., antes de ser sacerdote, sí pude presenciar otros antecedentes". Luego el testigo afirmó que no supo nunca de ninguna otra denuncia de abusos, pero dijo que "En primer lugar, no es que haya tomado conocimiento de antecedentes, sino que yo mismo los percibía. Percibía también su modo de actuar, sus conductas psicopáticas, para con chicos jóvenes de las diferentes parroquias en las que él prestaba algún tipo de servicio eclesial, ya que él antes de ser sacerdote, fue diácono, de hecho a la diócesis de Mendoza se presenta como que él fue ordenado diácono en la provincia de San Juan".
Luego el testigo hace una descripción de la forma de actuar de J. diciendo lo siguiente: " Sí, cuando me refiero a los abusos, me refiero a la forma de actuar psicopática en la que el Sr. J. envolvía a sus interlocutores. Quiero aclarar que no me dedico al vouyerismo, entonces nunca pude presenciar lo que hacía cuando cerraba las puertas con llave. Lo que yo veía era impropio de un diácono, en varias oportunidades pude decírselo a las autoridades eclesiásticas encargadas de disponer o no su ordenación sacerdotal".
Este testigo reconoció que nunca hizo una denuncia judicial sobre sus observaciones, porque dentro del clero la forma de actuar es diferente, pero, "sí lo hablé formalmente con los responsables de decidir su futura ordenación sacerdotal, y con los sacerdotes de los que él dependía en las parroquias donde trabajó", y recibió como respuesta oficial que " Con otras palabras, la respuesta fue: muchas gracias por la información".
El abogado Carlos Lombardi, defensor de Iván en este caso, en diálogo con MDZ confirmó que la declaración de este testigo es fundamental en varios aspectos. Por un lado si bien el testigo se amparó en el juramento del silencio que se le impone desde el propio Arzobispado y no dio precisiones sobre por qué caso fue citado, los datos son importantes y "su declaración ratifica la política de silenciamiento sistemático de la Iglesia mundial y provincial".
"Por otro lado la declaración de Gioeni es jugosa porque no sabemos si fue citado por el caso de Iván o por otro, lo que deja abierta la posibilidad de que hayan habido otros casos", dijo Lombardi.
Esta información se encuentra en el Expte: 86326, fojas: 282 y lleva la firma del juez Dr. Alfredo Dantiacq Sánchez.
Si bien desde el Arzobispado, nunca han enfrentado la situación claramente, el tema fue aceptado en la Justicia local y avanza. El abogado Carlos Lombardi, representante del joven presuntamente abusado, ha seguido el caso durante ya varios años, sin lograr quebrantar la "voz" de la Iglesia quienes se aferran en mantener el silencio en el caso.

El de 10 diciembre se presentó en la Justicia de Mendoza Argentina, la primera demanda civil contra el Arzobispado de Mendoza por un tema relacionado con abuso sexual.
Las personas involucradas son: el Arzobispo Arancibia , el Obispo Auxiliar Buenanueva, el sacerdote Jorge Morello y el médico psiquiatra Roberto Guembe entre otros.
El Arzobispado de Mendoza ya fue notificado y se espera que en los próximos días conteste la misma.
facebook.com/nosacerdotesabusadoresCuando en su sitio personal Sergio Buenanueva reflexionó sobre abuso sexual reapareció un joven que había denunciado un caso en 2004 ante el Arzobispado. Reveló que le prometieron una investigación pero cree que no se realizó. Exige que definan si tomaron acciones.
viernes, 21 de mayo de 2010
La investigación por un supuesto abuso sexual en una parroquia de San Martín envuelve a la iglesia local en una nueva polémica. El Arzobispado de Mendoza debe responder en estos días a un pedido de informe presentado por un abogado, donde se exige que dé explicaciones sobre qué medidas se tomaron cuando en 2004 fueron notificados del caso por la propia víctima.
En aquel momento un joven, de nombre Iván, explicó el hecho a las autoridades eclesiásticas y recibió la promesa de que se investigaría su caso. Sin embargo ya pasaron seis años y no hubo resolución sobre el tema.
El silencio reinaba sobre esta historia hasta que en marzo de este año el obispo auxiliar de Mendoza, Sergio Buenanueva, escribió en su blog personal una reflexión sobre los casos de abuso sexual que jaquean a la Iglesia como institución.
Entre los comentarios apareció la opinión del abogado Carlos Lombardi quien, entre otros temas, le preguntaba a Buenanueva acerca de los casos locales. No tuvo respuesta allí del obispo auxiliar pero sí apareció un comentario de Iván, el joven que afirmaba ser víctima de un abuso sexual por parte de un sacerdote. "El comentario de Iván fue eliminado del blog y esa imprudencia originó que nos pusiéramos en contacto con el chico", explicó a Los Andes el letrado.
Preguntas sin respuesta
Lo primero que aclara el abogado Lombardi es que no existe una denuncia en la Justicia por abuso sexual en este caso en particular. "Esto no es más que un pedido de informe. En 2004 cuando el Arzobispado se compromete a tomar las medidas necesarias, además de no negar los hechos, no informó si hizo algo al respecto. Ahora han pasado seis años y creo que es un tiempo más que prudencial para exigir respuestas", afirma Lombardi.
El pedido de informe fue presentado el 10 de mayo y se espera que en estos días haya un pronunciamiento sobre el hecho. "Esta es una situación delicada pero esperamos tener respuestas muy pronto", se limitó a decir Marcelo De Benedictis, vocero del Arzobispado de Mendoza.
"Iván no busca una recompensa económica sino que se atienda su pedido de explicaciones. Por esa razón es que no ha hecho una denuncia penal. El delito prescribe en 2012 y es él quien tomará la decisión de hacer una denuncia en la Justicia o no. Él por ahora sólo espera las explicaciones y nosotros hemos sugerido seguir la vía eclesial para obtener respuesta", añadió el abogado.
La historia continúa
Hoy Iván tiene 30 años, ya no vive en San Martín pero aún no puede cerrar esta historia que lo marcó de por vida. Tenía 18 años cuando se acercó a la parroquia Nuestra Señora del Carmen para colaborar y asesorarse para poder ser sacerdote algún día. Allí entabló relación con los dos sacerdotes del lugar pero el vínculo más estrecho se dio con uno de ellos.
Según contó el joven en una entrevista periodística de 2004, el vicario de la parroquia comenzó a tener algunos gestos con él que eran más que amistosos. El joven aseguró que las cosas no quedaron allí, sino que fueron más lejos hasta concretar una relación sexual. Iván afirmó que el encuentro no fue violento pero que lo traumatizó.
Según contó, nadie sabía del hecho, ni siquiera el cura párroco Sergio Martín, quien estaba a cargo de la parroquia en aquella época. Tampoco fue un hecho aislado, el vínculo entre la supuestas víctima y abusador se mantuvo entre 1998 y 2001, cuando el joven se alejó de la parroquia.
Recién en esa fecha toma conciencia de lo sucedido a través de tratamiento psicológico tiempo después.
El caso no se puede encuadrar como abuso sexual de un menor porque el joven tenía 18 años, pero para el abogado Carlos Lombardi eso no lo hace menos grave: "Sigue siendo un abuso contra una persona por parte de una figura de autoridad, con la posibilidad de que haya habido violencia de algún tipo y sometimiento".
El vicario y supuesto abusador ya no está en la parroquia de San Martín pero sigue su labor como sacerdote en otra zona de la provincia.
A pesar de que el caso ha tomado estado público no deja de ser un problema interno de la Iglesia que se espera que resuelva en breve. Para el abogado Carlos Lombardi esto es lo mínimo que merece Iván después de estos años sin respuesta: "Si la Iglesia dice que va a investigar el caso ¿qué se hizo antes? Espero que respondan pronto porque el Arzobispado tiene la obligación moral y ética de dar una respuesta". Claudio Barros - cbarros@losandes.com.ar


ACTUALIZADO NOVIEMBRE 2007
26Noticias - Diario Clarín (Lunes 12 de Noviembre de 2007)
Edgardo Storni, arzobispo de Santa Fe, está siendo procesado por acoso y abuso sexual de varios seminaristas a su cargo; paralelamente, se lo juzga también por las amenazas y “aprietes” sufridos por sacerdotes que denunciaron sus delitos.
Lo que transforma el “caso Storni” en una crisis política para la Iglesia no es sólo el alto cargo que ocupa el acusado. Lo más grave es, en primer lugar, que no se trata de la conducta desviada de un individuo aislado sino de una práctica extendida en el seno de la Iglesia (existen más de 800 sacerdotes acusados de abusos y acoso sexual de menores), y, en segundo lugar, el encubrimiento y la protección que los curas pedófilos recibieron de la jerarquía de la Iglesia, tanto de Argentina como del Vaticano.
Algunos casos de los 800 curas acusados han trascendido a la prensa; un informe de Página/12 (28/4), señala una docena de casos, en la Capital y el Gran Buenos Aires. En todos ellos, los pedófilos fueron encubiertos por la jerarquía, ya sea mediante el pago de indemnizaciones a las víctimas o mediante la sistemática transferencia de los curas de parroquia en parroquia para evitar las denuncias.
Storni no fue la excepción. Desde 1994, está en poder de la Curia argentina y del Vaticano un voluminoso informe acerca de sus prácticas pedófilas. Durante siete años, ese informe fue mantenido en secreto sin que el pedófilo santafecino recibiera ninguna sanción. Ahora, cuando el escándalo estalla, se lo convoca a Roma, donde se le dará un “nuevo destino”… para sustraerlo del juicio que se sustancia en Santa Fe.
La Curia Argentina carga sobre sus espaldas el encubrimiento de la violación seguida de muerte de la niña Nair Mustafá, ocurrida en el natatorio de una escuela católica en las cercanías de Plaza Irlanda, en pleno centro geográfico de Buenos Aires. Los nombres de los responsables y encubridores de la violación y asesinato de Nair Mustafá nunca han salido a la luz: la Curia argentina realizó una enorme presión sobre la Justicia, la policía y el poder político para que ese crimen quedara impune.
La extensión de la pedofilia y la cerrada defensa y encubrimiento de los curas pedófilos es un fenómeno de alcance mundial en la Iglesia. En Estados Unidos, más de 2.000 sacerdotes fueron acusados de abusar, en algunos casos durante años, de niños y niñas puestos a su cuidado. La cúpula de la Iglesia norteamericana los protegió con los mismos métodos que se usan en Argentina, trasladándolos de una parroquia a otra, incluso de un país a otro, y negándose a abrir los archivos con las denuncias a la Justicia.
Pero, además de las Argentina y Estados Unidos, hay cientos de denuncias contra curas y obispos en Italia, Polonia, Irlanda, Francia, Canadá, Austria, Alemania, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelandia. “En Irlanda, uno de los bastiones tradicionales del catolicismo, la amarga historia de abusos, negaciones, colusión y revelaciones ha estado en las primeras planas (The Washington Post, 1/5). “En Africa, un continente crucial para el futuro desarrollo de la Iglesia, católicos preocupados han revelado el extendido abuso sexual de monjas por parte de los sacerdotes” (ídem).
El “caso Storni” es una crisis política para la Iglesia porque pone en evidencia su elevadísmo grado de descomposición moral y política. Esta banda de pedófilos y encubridores es la que pretende erigirse en el árbitro moral de la sociedad y asentar las normas y las reglas de la educación, es decir de la formación moral y política de la juventud.
(fuente) http://jorgelanz1.wordpress.com/2007/10/12/arzobispo-storni-los-abusos-de-la-iglesia/